En el marco de la 62° sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que tuvo lugar en Ginebra, Suiza, del 15 de junio al 8 de julio de 2026, Colombia lideró la presentación de la resolución titulada “Promoción, protección y respeto del pleno disfrute de los derechos de las mujeres y niñas en situaciones humanitarias”.
Colombia, en compañía de un grupo central de países compuesto por Fiji, Georgia, Japón, Sierra Leona, Suecia y Uruguay, llevó a cabo dos semanas de sesiones de negociación con todos los actores, fortaleciendo el documento a través de un proceso amplio y constructivo de negociación. La resolución fue adoptada por consenso el pasado 7 de julio de 2026, con 55 países copatrocinadores.
Este proyecto aborda el impacto desproporcionado que sufren las mujeres y niñas en situaciones de crisis, desastres climáticos y conflictos armados y reafirma que el Derecho Internacional de Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario son los mecanismos fundamentales para protegerlas.
A su vez, insta a los Estados y a las agencias de Naciones Unidas a garantizar la participación activa de las mujeres y niñas, su empoderamiento económico, el acceso equitativo a la propiedad, a la tierra y al empleo formal, así como a promover políticas de protección social y sistemas de cuidado. De igual manera, plantea que los Estados, las agencias de Naciones Unidas y los actores humanitarios tienen la responsabilidad de brindar servicios de apoyo integrales para las mujeres y las niñas que son víctimas de violaciones de los derechos humanos en situaciones humanitarias. Estos servicios deben incluir atención a la salud, que comprende la salud sexual y reproductiva, la salud mental, servicios sostenidos de apoyo psicosocial y asistencia jurídica.
A través de esta resolución, también se solicita al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que presente ante el Consejo, en su septuagésimo primer período de sesiones, un informe analítico sobre el impacto de las brechas de financiación y de la división entre el desarrollo y la asistencia humanitaria en el disfrute de los derechos humanos por parte de todas las mujeres y niñas en situaciones humanitarias, incluyendo recomendaciones para cerrar dicha brecha.
Este proyecto de resolución es clave, ya que es la primera vez que un documento negociado en las Naciones Unidas nombra explícitamente a la “violencia reproductiva” como una categoría distinta a la violencia basada en el género. Este avance representa un hito para la protección de las mujeres y niñas en contextos de crisis, reafirmando el histórico compromiso de Colombia con la igualdad de género, el empoderamiento de mujeres y niñas, y el reconocimiento de la violencia basada en género.